Resenha: Simple Minds – Graffiti Soul

Artículo escrito por: Impulse Fecha de Publicación: 7 junio, 2009

Cuatro años pasaron desde su última grabación de estudio, el aclamado “Black & White” que dejó a todos los críticos con un grato sabor de boca y sembró el camino para el resurgimiento a nivel mundial de esta banda ochentera. Por consecuencia, este album fué de los más esperados desde aquel entonces, y el pasado mes de mayo hizo su aparición oficial.

El primer corte llamado Rockets nos muestra a un grupo que se mantiene fiel a sus raíces pero con ciertos tintes de modernidad, como si se hubieran brincado la decada de los 90. Y fue una gran elección para el primer sencillo puesto que de ahi en fuera, el album nos brinda un gran recorrido por los sonidos ochenteros, con energía y lleno de sintetizadores.

Los Simple Minds fueron mas atrevidos en su album pasado, y se esperaba que en este retomaran esa misma energía y la llevaran a otro nivel. Sin embargo eso no ocurrió, apostaron por mantenerse fieles a su estilo de siempre y el resultado es un buen album, pero un poco inferior respecto a su entrega pasada. No por esto es malo, simplemente creo que la mayoría de las personas nos esperabamos un album de corte más rockero y no tan “depeche mode light” como resultó ser este. Sin embargo, es un gran disco, muy agradable de escuchar.

La canción que le da nombre al disco, “Graffiti Soul” podría ser catalogada como una de las más simbólicas, estoy seguro que no fue casualidad que ese fuera el nombre que llevaría este nuevo trabajo. En esta pieza se puede apreciar con detalle el estilo definido y único de esta banda escocesa.

Por lo demás, canciones como  ”Kiss & Fly” que si tiene un poco más de esa energía, asi como una pieza un tanto mística llamada “Moscow Underground” son canciones que podrían funcionar como próximos sencillos.

Del lado “bonus” hay autenticas joyas que vienen en el material extra: un cover de “Rockin In The Free World” ejecutado de manera magistral, y un cover de la canción tradicional irlandesa “Whiskey In The Jar” ejecutada de una manera increíblemente agradable.

Como lo mencioné anteriormente, es un buen disco de Simple Minds, muy a su estilo y muy bien ejecutado. A pesar de que esperabamos una evolución de su estilo, como en el Black & White, la mayoría de las canciones son muy buenas. Ojalá el siguiente se atrevan más a bajarle a los sintetizadores y subirle a la guitarra.

Aqui el primer sencillo, “Rockets”.